La ví (II)
Nuevamente
Eros respira sobre su piel,
visión espléndida,
rebanando evidente fragilidad.
*
En tropel amanece el instinto,
flor morada de medianoche,
¡Veneno dame, provocadora!
La vi,
como aquella noche
acariciándome.
Eros respira sobre su piel,
visión espléndida,
rebanando evidente fragilidad.
*
En tropel amanece el instinto,
flor morada de medianoche,
¡Veneno dame, provocadora!
La vi,
como aquella noche
acariciándome.
Comentarios