Amigos debemos actuar, el cambio es nuestro, somos el motor del mundo:
miércoles, 19 de junio de 2013
Martes de literatura - La Ley de Herodes
Guanajuato, 1928 - Madrid 1983) Escritor y periodista mexicano,
considerado uno de los más agudos e irónicos de la literatura
hispanoamericana y un crítico mordaz de la realidad social y política
de su país.
Jorge Ibargüengoitia
Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
Nacional Autónoma de México y fue becario del Centro Mexicano de
Escritores y de las fundaciones Rockefeller, Fairfield y Guggenheim.
Su obra abarca novelas, cuentos, piezas teatrales, artículos
periodísticos y relatos infantiles. Su primera novela, Los relámpagos
de agosto (1965), una demoledora sátira de la Revolución mexicana, lo
hizo merecedor del Premio Casa de las Américas. A ésta seguirían Maten
al león (1969), Estas ruinas que ves (1974), Dos crímenes (1974), Las
muertas (1977) y Los pasos de López (1982), en las que echó mano del
costumbrismo para convertirlo en la base de historias irónicas y
sarcásticas.
En el terreno del cuento publicó La ley de Herodes (1976). Entre sus
piezas teatrales destacan Susana y los jóvenes (1954), Clotilde en su
casa (1955) y El atentado (1963). Murió trágicamente en un accidente
aéreo.
¡Disfruten y aprendamos juntos!
Lunes positivo Reír y sus beneficios
Búrlate de ti mismo, No temas el ridículo, cultiva el absurdo
¿Cuántas veces te has reído hoy?
¿Ninguna? Si no cambias de actitud y aprendes a tomarte la vida de
otro modo, es poco probable que seas feliz. Para disfrutar de cada
momento, disolver el estrés y superar los problemas, es indispensable
desarrollar el sentido del humor: la más barata medicina natural
Los niños están mucho más dispuestos a reírse que los adultos, un
pequeño se ríe un promedio de 300 veces al día, mientras que un adulto
lo hace entre quince y cien.
La risa es una potente herramienta curativa. Una buena carcajada
fortalece el sistema inmunológico del cuerpo y reduce las hormonas que
pueden causar tensiones.
La risa provoca una tremenda liberación de hormonas, las endorfinas
conocidas merecidamente como las hormonas de la felicidad. Además,
liberamos serotonina, dopamina y adrenalina. La explosión de
carcajadas provoca algo muy parecido al éxtasis: aporta vitalidad,
energía e incrementa la actividad cerebral. Cuando nos invade la risa,
muchos músculos de nuestro cuerpo que permanecían inactivos se ponen
en funcionamiento. Es un estímulo eficaz contra el estrés, la
depresión y, evidentemente, la tristeza.
• Carcajadas contra temores.
El humor es una excelente estrategia para desactivar los miedos
irracionales, como los temores a no dar la talla, a fracasar, a que
las cosas salgan mal, a que otros no compartan nuestra opinión, a no
ser amados, a asumir la responsabilidad de nosotros mismos o a admitir
las propias debilidades.
Reírse de todo es propio de tontos,
pero no reírse de nada,
lo es de estúpidos.
Erasmo de Rotterdam
¿Habrá algo más ridículo y pesado que una persona con delirios de
grandeza? O peor: ¿quién no ha tenido que aguantarse alguna vez a un
“experto” que piensa que sus conocimientos son la sapiencia unica?
Empachados por la efervescencia de una supuesta trascendencia tratan
a toda costa de ser profundos, así deban sacrificar la risa.
El sentido del humor se refiere al gusto por reír y hacer reír, a ver
el lado cómico de la vida, incluso en la adversidad. Recuerdo que en
cierta ocasión un amigo se resbaló al bajar de un autobús. La caída
fue bastante aparatosa porque fue cayendo sentado, de escalón en
escalón, hasta aterrizar aparatosamente en la acera. Una mujer que
pasaba por allí se le acercó a prestar ayuda, y le preguntó: “¡Dios
mío! ¿Se cayó?”. Mi amigo, que no le falta sentido del humor,
respondió en tono parco: “No señora, es una vieja costumbre de
familia”. Este comentario dio pie para que todos aquellos que tenían
la risa contenida por lo grotesco del incidente soltaran la carcajada
y la algarabía fue total. Buen humor: disposición a reírse de sí
mismo, pero además provocar la risotada e involucrar a los demás en la
ocurrencia. Por eso el arte de bromear sanamente es una virtud social.
Aprende que la risa es como cualquier otro ejercicio que necesita ser
practicado.
Aprende que la risa debe estar orientada a reírse de la situación de
los demás y también de la propia.
Aprende a saber reírte con los demás, no de los demás.
Aprender a sacar lo mejor de tu risa.
Acuerdate de las situaciones graciosas que viviste en tu infancia.
Una vez que logres reirte, no te detengas, luego te será más fácil
provocar la risa.
El conocer aspectos de tu risa, te pueden ayudar para el resto de tu vida.
Reír es natural, de hecho un bebé a las 36 horas de nacido puede
ofrecer una sonrisa a sus padres. Los niños están mucho más dispuestos
a reírse que los adultos; un pequeño se ríe un promedio de 300 veces
al día, mientras que un adulto lo hace entre quince y cien.
El reír no solo cambia la expresión de la cara, sino que también hace
que el cerebro produzca endorfinas que reducen el dolor físico y
emocional y proveen una sensación de bienestar.
Recuerda! Tienes 40 músculos para enfadarte y llorar y 15 grandes para
sonreír, así que para reír haces menos esfuerzo que para enfadarte
domingo, 16 de junio de 2013
Hoy nos vestimos de manteles largos para recibir en nuestro C desnuda Especiales a:
Neiffe Peña Musico, compositora, poeta, cantante, artista en suma! En una deliciosa charla, aderezada con poesía, música y las infaltables arepas y café!
Bienvenidos y disfruten!!
Neiffe interprete del Bolero del Bicentenario:
Su pagina en You tube: Neiffe Peña
Disfruten!
viernes, 14 de junio de 2013
Viernes oscuro - Asesinos Gays
El instinto de Matar no distingue de preferencias sexuales, tambièn nuestro amigos Gay matan... y la creatividad no se queda atras...
Bienvenidos!, aprendamos juntos!
Guilles de Rais, el Barba Azul
sanguinario
Aparece en todas las crónicas y listados como el primer asesino gay de la
historia, aunque en realidad, en su caso, la supuesta homosexualidad no era más
que una anécdota sin importancia dentro de una personalidad monstruosa,
desviada, obsesionada con el diablo y, definitivamente, enferma. Nacido en 1404
en Francia, mantuvo una estrecha relación con Juana de Arco, desde su posición
de primer teniente en los ejércitos de oposición inglesa la invasión inglesa.
Una época de feudalismo medieval en la que un noble como era el mariscal Pilles
de Rais podía someter y casi disponer a voluntad de su pueblo sin ser
cuestionado ni mucho menos perseguido.
Así fue que, durante ocho largos años, De Rais pudo llevar a cabo sus macabras
fantasías sobre más de doscientas victimas. Eran chicos adolescentes y niños
que reclutaba de familias a las que prometía el bienestar de sus hijos
trabajando para el en calidad de sirvientes, jóvenes a los que en realidad
torturaba en la intimidad de su castillo: una de sus practicas habituales consistía
en colgar a los muchachos y mirar placidamente como se asfixiaban para
“rescatarlos” justo antes de que se produjera la muerte, abrazarlos entonces
simulando que todo había sido una broma, y degollarlos finalmente cuando el
niño comenzaba a tranquilizarse de nuevo. Eso si no optaba por sodomizar al
crío y ordenar a sus cómplices que lo decapitaran en el momento mismo que el
sádico alcanzaba el orgasmo. Las cabezas eran guardadas como objetos de deseo
que después acariciaba y besaba hasta que se descomponían por completo y tenían
que ser desechadas (… y reemplazadas).
La barbarie quedó impune hasta que la inquisición, en 1440, lo procesó, ahorcó
y quemó por crímenes de brujería, herejía y, solo en tercer lugar,
infanticidio.
Richard Loeb y Nathan Leopold, los asesinos
enamorados
La historia de Richard y Nathan es la de dos jóvenes ejemplares, de dieciocho y
diecinueve años respectivamente: ricos, de buena familia, estudiosos, y con un
coeficiente intelectual muy por encima de la media. Dos personas del todo
normales que decidieron cometer un asesinato por el sencillo deleite de
demostrarse que podían hacerlo.
Una idea que al parecer surgió de nathan, el mayor de los dos y el mas
dominante en la relación de pareja que mantenían. Gran seguidor de Nietzsche y
su teoría del superhombre, estaba convencido de poder llevar adelante el crimen
perfecto junto a su compañero. Corría 1924, y Bobby Franks, un chico del barrio
de apenas catorce años, fue el elegido. A la salida de clase, la pareja asesina
convenció al niño para subir a su coche, lo mataron, y malenterraron el cuerpo
en una zanja, pidiendo posteriormente un rescate de 10.000 dólares al padre de
la victima. No fueron necesarios. Antes de que la transacción económica pudiera
llevarse a cabo, la policía halló el cadáver y junto a él unas características
gafas poco corrientes que condujeron rápidamente al nombre de Nathan. Al ser
interrogado, el muchacho utilizó como coartada a su compañero Richard, quien
sin embargo no fue capaz de mantener la misma sangre fría que el primero y
confesó toda la verdad. El supuesto crimen perfecto había sido un fracaso.
Sin embargo, fue con la detención cuando comenzó la parte más interesante de
todo este caso: el juicio, uno de los más famosos e importantes del siglo por imputar
a miembros de las más altas esferas sociales. Un juicio que tuvo como máxima
estrella la homosexualidad de sus acusados. Clarence Darrow, celebre abogado
contrario a la pena de muerte, que llevó la defensa de la pareja, centró gran
parte de sus argumentos en la relación de amor que existía entre sus clientes.
Alegó locura momentánea utilizando la homosexualidad como prueba inequívoca de
que Nathan y Richard eran personas enfermas, desviadas y pervertidas
sexualmente. Gracias a ello, a ser homosexuales y por tanto enfermos (sic), se
libraron de la ejecución y fueron condenados a cadena perpetua.
Richard murió en prisión apuñalado por un compañero que lo acusó de intento de
violación, y Nathan quedó libre tras 33 años de condena.
Andrew Cunanan, el hombre de las mil caras
Ya desde joven Andrew había demostrado un ambicioso deseo de convertirse en
alguien y una curiosa facilidad para reinventarse a si mismo acorde a sus
delirios de grandeza. Encaminó sus primeros pasos hacia la fama y el dinero
fácil frecuentando clubes en los que ofrecía sus servicios sexuales a hombres
mayores que lo agasajaban con valiosos regalos. Fue en el barrio de Castro, San
Francisco, donde pudo codearse con la gente mas importante y donde, por
ejemplo, conoció personalmente a Gianni Versace, Lisa Kudrow y Hugo Grant,
convertidos mas tarde en blanco de sus iras por no ayudarle a conseguir el
papel en el cine que según él merecía. Mientras, trabajo como actor porno en
películas de todo tipo, incluyendo algunas con prácticas sadomasoquistas.
Su sangrienta carrera comenzó a mediados de los noventa con los asesinatos de
Jeff Trail y Davis Madson (dos de sus amantes que se estaban liando a sus
espaldas), continuó con Lee Miglin y William Reese y culminó con el par de
disparos a Versace, momento en el que Cunanan ocupó por fin la primera plana de
todos los periódicos. Convertido en el hombre mas perseguido del país, fue
cercado por cuatrocientos agentes del FBI en una casa-barco en Miami Beach.
Acorralado, Andrew se disparó a si mismo el 23 de julio de 1997.
Jeffrey Dahmer, el carnicero de Milkwaukee
En enero de 1992, Jeffrey Dahmer fue condenado a 957 años de prisión por el
asesinato de quince personas, victimas en su mayoría homosexuales y de raza
negra con los que ligaba en las zonas de ambiente de Milkwaukee o Chicago. Tras
emborrachar al pobre muchacho que hubiera caído en sus garras, lo estrangulaba
y desmembraba mientras tomaba polaroids, y al tiempo que usaba sus cabezas para
practicarse tétricas felaciones. Algunos de los restos eran después cocinados e
ingeridos, otros disueltos con ácido, y muchos de ellos guardados como un
trofeo, especialmente las cabezas y los genitales.
Uno de los episodios más infames de este caso ocurrió cuando una de las
victimas, un chico llamado Konerak, de apenas catorce años, logró escapar del
apartamento de Dahmer justo antes de que éste pretendiera abrirle la cabeza con
un taladro. Borracho, drogado y en estado de shock, el chico corrió por las
calles hasta dar con dos agentes de policía a los que fue incapaz de
explicarles con coherencia lo que ocurría. Un estado que Jeffrey supo
aprovechar argumentando que aquel muchacho era su novio de diecinueve años y
que acababan de tener una fuerte pelea conyugal. Sin duda movidos por la
homofobia, los agentes prefirieron no entrometerse en asuntos de maricones y
dejaron a Konerak de nuevo en manos del monstruo. El pobre muchacho vio
impotente como regresaba al apartamento 213 de la mano de su asesino, abocado
al más depravado de los crímenes.
Tras su posterior detención (curiosamente posible gracias a que otra de las
victimas logró escapar de la casa de Dahmer, esta vez con mas suerte), el
carnicero fue internado en prisión, donde murió a manos de Christopher Scarver,
un interno de raza negra.
John Wayne Gacy Jr., el payaso asesino
Para el vecindario en el que vivía, en Chicago, John era un hombre modelo,
prospero en los negocios y volcado en numerosas obras benéficas recorriendo
hospitales infantiles con sus enormes zapatones y su nariz colorada bajo el nombre
de Pogo el payaso. Difícil imaginar que aquel hombre fuera el mismo que años
atrás había sido condenado por acoso sexual a un empleado, y el mismo que había
sido abandonado por sus dos esposas tras descubrir estas sus inclinaciones
homosexuales hacia hombres demasiado jóvenes. Una inteligentísima labor de
lavado de imagen que le permitió esconder durante años el retorcido asesino que
llevaba dentro: recorría las zonas homosexuales de Chicago en busca de algún
joven, chaperos en su mayoría. Los llevaba a casa y allí los emborrachaba,
sacando después unas esposas como juguete sexual. En el momento en el que la
victima dejaba que Gacy cerrara el diminuto candado del artilugio, quedaba
firmada su sentencia de muerte. Entre sus practicas habituales estaban las
torturas de todo tipo, el estrangulamiento y, como no, la violación, antes o
después del asesinato.
En 1978, gracias a las acusaciones de una de sus victimas y de los padre de
otra, Gacy fue arrestado tras una inspección policial en su casa que culminó
con el horrible hallazgo de numerosos cadáveres en el sótano y el jardín. En
1980, tras un juicio en el que el payaso justificó sus actos argumentando que
sus victimas eran unos “despreciables mariquitas”, la sentencia dictaminó pena
de muerte. Un 10 de mayo de 1994, Pogo el Payaso fue ejecutado.
jueves, 13 de junio de 2013
Jueves Sexo - Anais y Henry
¿Que se puede decir de Henry Miller y de Anais Nin? ... creativos, artistas, complices, seres que dejaron huella en su creacion artistica y en su modelo de vida...
Bienvenidos! Aprendamos juntos!
Al cumplir ochenta
Bienvenidos! Aprendamos juntos!
Al cumplir ochenta
Si a los ochenta años no estás ni tullido ni
inválido y gozas de buena salud, si todavía disfrutas una buena caminata y una
comida sabrosa (con todo y acompañamientos), si duermes sin pastillas, si las
aves y las flores, las montañas y el mar te siguen inspirando eres de lo más
afortunado y deberías arrodillarte en la mañana y en la noche para darle
gracias al Señor por mantenerte en forma. En cambio si eres joven pero ya
tienes cansado el espíritu y estás a punto de convertirte en autómata, sería
bueno que te atrevas a decir de tu jefe —en silencio, claro— “¡Al carajo con
ese fulano, no es mi dueño!”. Si no te has quedado culiatornillado y si te
sigue emocionando un buen trasero o un magnífico par de tetas, si todavía
puedes enamorarte las veces que sea y si perdonas a tus padres por el delito de
haberte traído al mundo, si te hace feliz no llegar a ningún lado y vivir al
día, si puedes olvidar y perdonar y evitar volverte amargado, cascarrabias,
resentido y cínico, hombre, ya vas ganando.
Lo que importa son las cosas pequeñas, no la fama
ni el éxito o el dinero. La cima es muy estrecha, pero abajo hay muchos como tú
que no se estorban ni se molestan. Ni por un instante se te ocurra que los
genios viven felices; todo lo contrario, dan gracias por ser del montón.
Si tuviste una buena trayectoria, como es de
suponer que yo la tuve, los últimos años podrían ser los más infelices de tu
vida (salvo que hayas aprendido a tragarte tus mentiras). El éxito, desde el
punto de vista mundano, es la plaga del escritor que aún tiene algo que decir,
pues cuando llega la época en que podría disfrutar un poquito del ocio, resulta
que está más ocupado que nunca porque se ha vuelto víctima de admiradores y
adeptos y de todos los que desean explotar su nombre. Aquí se enfrenta otro
tipo de lucha: el problema consiste en mantenerse libre y hacer sólo lo que uno
quiere.
Con todo y una visión del mundo que es producto de
una gran experiencia, con todo y una filosofía elaborada para la vida diaria,
uno cae en la cuenta de que los tontos se vuelven más tontos y los pelmazos más
pelmazos. De uno en uno la muerte se lleva a tus amigos o a los grandes hombres
que reverenciabas; mientras más viejo, más pronto se te mueren. Al final te
quedas solo y ves a tus hijos o a los hijos de tus hijos cometer los mismos
errores absurdos, esos errores casi siempre lamentables que cometiste tú a su
edad, y ni lo que digas ni nada de lo que hagas podrá evitarlo. Sin duda al
observar a los jóvenes se termina por comprender lo idiota que uno mismo fue en
su momento (y tal vez lo siga siendo).
Hay algo que para mí se vuelve cada vez más claro:
en lo fundamental la gente no cambia con los años. Salvo raras excepciones la
gente no evoluciona ni se transforma: un roble sigue siendo un roble, un cerdo
cerdo y un zopenco zopenco. Lejos de mejorar, el éxito por lo general acentúa
las faltas o fracasos. No es raro que los tipos brillantes de la escuela en
cierta medida dejen de serlo una vez que salen al mundo. Si en tu grupo te
disgustaban ciertos chicos o si los despreciabas, después te
parecerán peores convertidos en hombres de negocios, estadistas o generales de
cinco estrellas. La vida nos obliga a aprender ciertas lecciones pero no
necesariamente a crecer. Aquí entre nos, con dificultad cuento a una docena de
individuos que logro aprender las lecciones de la vida; la gran mayoría no
sabría ni su nombre si yo lo pronunciara.
En cuanto al mundo en general, no sólo no lo veo
mejor que cuando era yo un niño de ocho años sino mil veces peor. Un escritor
famoso alguna vez lo resumió de este modo: “el pasado me parece horrible, el
presente gris y desolado y el futuro totalmente espeluznante”. Por fortuna, no
comparto este sombrío punto de vista. En primer lugar, no me interesa el
futuro; en cuanto al pasado, bueno o malo, le he sacado el mayor partido; lo
que me quede de futuro es producto de mi pasado. El futuro del mundo se
lo dejo a los filósofos y visionarios. Lo único que tenemos todos es el
presente, pero muy pocos lo vivimos alguna vez a plenitud. No soy pesimista ni
optimista; para mí el mundo no es esto ni aquello sino todo al mismo tiempo y
así será para cada quien en su propia medida.
A los ochenta creo que soy una persona mucho más
alegre que cuando tenía veinte o treinta años. Para nada querría ser
adolescente otra vez: la juventud puede parecer gloriosa pero también duele
sobrellevarla. Es más, lo que llamamos juventud no es tal, en mi opinión se
trata más bien de algo así como una vejez prematura.
Con la maldición o la bendición de haber vivido una
adolescencia eterna, alcancé cierta madurez pasados los treinta años, No fue
sino hasta los cuarenta que comencé a sentirme joven en serio; para entonces ya
estaba listo (Picasso dijo alguna vez: “uno comienza a volverse joven a los
sesenta pero para entonces ya resulta demasiado tarde”). En esa época había
perdido muchas ilusiones, pero por suerte mantenía el entusiasmo, la dicha de
vivir y una curiosidad inagotable. Tal vez fue esa curiosidad —por todo y por
cualquier cosa— lo que me convirtió en el escritor que soy. La curiosidad nunca
me ha faltado y hasta el peor pelmazo me puede provocar interés (si aún tengo
el ánimo de escuchar).
Con este atributo viene otro que valoro sobre todos
los demás: el sentido del asombro. Sin importar qué tan limitado pueda volverse
mi mundo, no me lo imagino sin mi capacidad de asombro; en cierto sentido creo
que puedo definir esta capacidad como mi religión. No me pregunto de qué manera
surgió la creación en que nos hallamos sumergidos, sólo la disfruto y la
valoro. Rabiando por la condición de la vida y la forma en que la vivimos, ya
dejé de creer que yo tengo el remedio. Quizá pueda modificar hasta cierto punto
mi propia situación pero nunca la de los demás. Ni veo que nadie, en el pasado
o el presente, por grande que fuera, haya podido realmente alterar la condition
humaine.
El mayor temor de la gente al pensar en la vejez es
que será incapaz de hacer nuevos amigos, mas quien tuvo alguna vez la facultad
de cultivar nuevas amistades, no la perderá por viejo que sea. En mi opinión,
después del amor, la amistad es lo más valioso que nos ofrece la vida, Nunca he
tenido problemas para hacer amigos; de hecho, a veces esa facilidad se ha convertido
en un obstáculo. Dice el dicho: “dime con quién andas y te diré quién eres”,
pero mucho he reflexionado yo qué tan cierto es esto. Toda la vida tuve amigos
provenientes de mundos totalmente disímiles, tuve y sigo teniendo amistad con
personas que no son nadie y debo confesar que se cuentan entre mis mejores
amigos. He sido amigo de criminales y de ricos despreciables. Mis amigos me
mantienen vivo, me han dado ánimo para proseguir y también, muchas veces, me
han aburrido hasta las lágrimas. En lo único que insisto con todos mis amigos,
sin importar su clase social o su condición, es que hablen con la verdad; si no
puedo ser abierto y franco con un migo, o él conmigo, no me interesa.
La capacidad de ser amigo de una mujer, en
particular de la mujer a la que amas es, para mí, la mayor de las proezas. El
amor y la amistad rara vez van de la mano. Es más fácil ser amigo de un hombre
que de una mujer, sobre todo si es atractiva. En toda mi vida he conocido
apenas unas cuantas parejas que son amigos además de amantes.
Tal vez lo más alentador de envejecer con gracia
sea la capacidad cada día mayor de no tomar las cosas demasiado en serio. Una
de las grandes diferencias entre un sabio genuino y un predicador radica en la
jovialidad: cuando el sabio ríe la risa sale de la panza; cuando se ríe el
predicador (raras veces) le sale de la mejilla equivocada. Al hombre sabio de
verdad —¡incluso al santo!— no le interesa la moral; está por encima y más allá
de tales consideraciones, tiene un espíritu libre.
Con la edad mis ideales, que por lo general niego
tener, se alteran en forma definitiva. La idea es vivir sin ideales, sin
principios, sin ismos ni ideologías. Quiero sumergirme en el
océano de la vida como un pez en el mar. De joven me interesaba enormemente el
estado del mundo; hoy, aunque todavía pataleo y me enfurezco, me contento con
sólo deplorar el estado de las cosas,. Puede sonar petulante hablar así pero en
realidad significa que me he vuelto más humilde, más consciente de mis
limitaciones y de las de mis semejantes. Ya no intento convertir a la gente a
mi propia visión, ni sanarla, ni me siento superior porque no muestra gran
inteligencia. Uno puede combatir el mal, pero contra la estupidez no existe
arma posible. Creo que la condición ideal de la humanidad sería vivir en un
estado de paz en el amor fraterno, pero debo confesar que no conozco forma
alguna de producir tal condición. He aceptado el hecho, sumamente difícil, de
que los seres humanos se inclinan a portarse de una forma que ruborizaría a los
propios animales. Lo irónico, lo trágico, es que muchas veces nos comportamos
de manera innoble en nombre de los que consideramos motivos sublimes. La bestia
no se disculpa por matar a su presa; la bestia humana, en cambio, llega a
invocar la bendición de Dios cuando masacra a su prójimo, olvida que Dios no
está de su lado sino a su lado.
Aunque sigo siento lector, cada día me abstengo de
más libros, Mientras que en los años mozos buscaba en ellos instrucción y
orientación, hoy leo sobre todo por placer. Ya no me tomo tan en serio ni los
libros ni a los autores, en especial los libros de “Pensadores”. Hoy su lectura
me parece letal y cuando en realidad emprendo la lectura de lo que se podría
llamar u libro serio, busco más corroboración que ilustración. El arte puede
ser terapéutico, como dijo Nietzsche, pero sólo de modo indirecto. Todos
necesitamos estímulo e inspiración, pero éstos nos llegan por distintos caminos
y casi siempre en una forma que escandalizaría a los moralistas. Cualquier
camino que uno elija será como caminar en la cuerda floja.
Tengo muy pocos amigos o conocidos de mi edad o de
edad cercana. Aunque suelo sentirme incómodo en compañía de ancianos, me
despiertan gran respeto y admiración dos hombres muy viejos que parecen
eternamente jóvenes y creativos. Me refiero a Pablo Cassals y a Pablo Picasso,
ambos hoy de más de noventa años. Esos nonagenarios juveniles ponen en
vergüenza a los jóvenes, a hombres y mujeres de mediana edad y clase media,
decrépitos en verdad, cadáveres vivientes, por así decirlo, esclavos de sus
cómodas rutinas que imaginan que el status quo ha de durar siempre, o que
tienen tanto miedo de que sea otro el desenlace que se retiran a sus refugios
mentales para esperar el fin.
Jamás he sido parte de ninguna organización religiosa,
política ni de ninguna otra índole. Nunca en mi vida he votado; he sido
anarquista filosófico desde mi adolescencia. Soy un exiliado voluntario que
tiene hogar en todas partes salvo en su propia casa. De niño tuve muchos ídolos
y hoy, a los ochenta, aún tengo algunos: la capacidad para admirar a otros
—aunque no necesariamente implique hacer lo mismo que ellos— me parece de suma
importancia; pero importa más tener un maestro, el punto es cómo y donde
encontrarlo; casi siempre habita entre nosotros pero no lo reconocemos. Por
otro lado he descubierto que tal vez uno pueda aprender más de un niño pequeño
que de un maestro acreditado.
Pienso que el Maestro (con mayúscula) tiene la
misma calidad del sabio y el profeta. Es una pena no poder criar ese tipo de ejemplares.
Lo que suele llamarse educación para mí es una tontería absoluta que impide el
crecimiento. A pesar de todos los cataclismos sociales y políticos por los que
pasamos, los métodos educativos aceptados en todo el mundo civilizado siguen
siendo, al menos a mi modo de ver, arcaicos y estúpidos; sólo contribuyen a
perpetuar los males que nos hacen inválidos. William Blake dijo: “Los tigres de
la ira son más sabios que los caballos de la educación”. Yo no aprendí nada de
valor en la escuela; dudo que pudiera pasar un examen de primaria en cualquier
materia incluso hoy. Aprendí más de los idiotas y de los don nadie que de los
profesores de esto y aquello. La vida es el maestro, no el Consejo
de Educación, Por extraño que parezca, me inclino a coincidir con aquel
miserable nazi que dijo: “Cuando escucho la palabra Kultur me
dan ganas de empuñar mi revólver”.
Nunca me han interesado los deportes organizados;:
me importa un carajo quién rompe ese récord o aquél. Los héroes del béisbol, el
fútbol y el básquetbol me son prácticamente desconocidos. Me disgustan los
juegos de competencia: uno no debe jugar para ganar sino para disfrutar el
juego, sea lo que sea. Prefiero jugar en vez de hacer ejercicios y hacerlo solo
en vez de formar parte de un equipo. Nadar, andar en bicicleta, caminar en el
bosque o jugar pong pong satisface toda mi necesidad de ejercicio. No creo en
las lagartijas, ni en levantar pesas ni en el fisicoculturismo; no creo que
haya que hacer músculos a menos que se utilicen para algún fin vital, Creo que
las artes de autodefensa deberían enseñarse desde una edad temprana y
utilizarse sólo como tales (y si la guerra es el orden del día para las
generaciones futuras, entonces debemos dejar de mandar nuestros hijos al
catecismo y mejor enseñarles a convertirse en asesinos profesionales).
No creo en la alimentación sana ni en las dietas;
lo más seguro es que no haya comido adecuadamente durante toda mi vida y estoy
bien. Como para disfrutar mi comida; haga lo que haga, primero ha de ser para
disfrutar. No creo en los exámenes médicos; si algo me falla prefiero no
saberlo, pues sólo me preocuparía y agravaría mi mal. Con frecuencia la
naturaleza se encarga de nuestras dolencias mejor que cualquier médico. No creo
que exista receta médica alguna para una larga vida; además, ¿quién quiere
vivir cien años?, ¿qué casi tendría? Una vida breve y alegre es mucho mejor que
una larga vida sustentada por el miedo, la cautela y la perpetua vigilancia
médica. Con todo y el progreso de la medicina aún tenemos todo un santoral de
enfermedades incurables; las bacterias y microbios siempre parecen tener la
última palabra. Cuando todo falla, el cirujano sale a escena, nos corta en
pedazos y nos despoja hasta del último centavo, ¿es eso el progreso?
Lo que le falta a nuestro mundo actual es grandeza,
belleza, amor, compasión y libertad. Se fueron los días de los grandes hombres,
los grandes líderes, los grandes pensadores. Para sustituirlos creamos un
engendro de monstruos, asesinos, terroristas, que parecen inoculados de
violencia, crueldad, hipocresía. Al citar lo nombres de las figuras ilustres
del pasado, como Pericles, Sócrates, Dante, Abelardo, Leonardo da Vinci,
Shakespeare, William Blake o aun el loco de Luis de Baviera, se olvida uno de
que aun en tiempos más gloriosos hubo extrema pobreza, tiranía, crímenes
inconfesables, horrores de guerra, malevolencia y traición. Siempre han
existido el bien y el mal, la fealdad y la belleza, lo noble y lo innoble, la
esperanza y la desesperación. Parece imposible que los contrarios dejen de
coexistir en lo que llamamos mundo civilizado.
Si no podemos mejorar las condiciones en que
vivimos podemos al menos ofrecer una salida inmediata y sin dolor, Hay una
forma de escape mediante la eutanasia, ¿por qué no se le ofrece a los millones
de miserables desahuciados que carecen de toda posibilidad de disfrutar
siquiera una viuda de perros? No pedimos nacer, ¿por qué negársenos el
privilegio de dejar el mundo cuando las cosas se vuelven insufribles]? ¿Debemos
esperar a que la bomba atómica nos acabe a todos juntos?
No me gusta terminar con una nota amarga. Como bien
lo saben mis lectores, mi lema de toda la vida ha sido “siempre contento y
siempre luminoso”. Tal vez por eso nunca me canso de citar a Rabelais: “para
todos tus males te doy la risa”. Al mirar hacia el pasado, veo mi vida llena de
momentos tráficos pero la contemplo más como una comedia que como una tragedia.
Una de esas comedias en las que mientras te doblas de risa también sientes que
se te quiebra el corazón. ¿Qué mejor comedia podrá haber? El hombre que se toma
demasiado en serio no tiene salvación. La tragedia que vive la gran mayoría de
los seres humanos es otro asunto: para ello no veo elemento de alivio alguno,
Cuando hablo de una salida sin dolor para los millones de personas que sufren
no hablo con cinismo o como quien no ve esperanza alguna para la humanidad. En
sí, la vida no tiene nada de malo., es el océano en el que nadamos y se trata
de adaptarse o hundirse, pero nuestra capacidad como seres humanos radica en no
contaminar las aguas de la vida, no destruir el espíritu que nos infunde
aliento.
Lo más difícil para un individuo creativo es evitar
el impulso de ver el mundo según su propia conveniencia y aceptar al prójimo
por lo que es, malo o bueno o indiferente. Uno tiene que poner todo su esfuerzo
aunque nunca resulte suficiente.
miércoles, 12 de junio de 2013
Miércoles de Cine - Cine romántico Gay
Hoy cine Gay, romántico, atrevido alguno, trasgresor otro, Bienvenidos! Aprendamos juntos!
Aqui la cartelera :
Las mejores películas de amor gay
Este es mi primer blog, y en esta ocasión les
traigo las mejores películas de amor gay. Algunas están llenas de drama,
algunas otras le imprimen humor, y como no todas las historias tienen un final
feliz, algunas de las películas que aquí te dejo lo plasman. Pero también son
muchas en las que el amor triunfa ante los obstáculos.
Shelter (2007)
Shelter, es un interesante drama que se centra en
Zach (Trevor Wright), un surfista del sur de California, en las playas de los
Estados Unidos, quien renuncia a su sueño de ir a la escuela de arte social y
descuida sus propias necesidades para ayudar a cuidar de su hermana mayor,
Jeanne (Tina Holmes) y su sobrino Cody (Jackson Wurth). Cuando el hermano mayor
de su mejor amigo, Shaun (Brad Rowe), vuelve a casa, Shaun y Zach desarrollan
una amistad que se convierte en una verdadera relación íntima y duradera. Shaun
presiona a Zach para que recupere el control de su vida. Mientras tanto, Zach
se convierte como el padre improvisado de su sobrino. La película reivindica el
derecho de los homosexuales a poder adoptar y a formar una familia. Así como
defender tus ideales apesar de tu ambiente familiar, y en ciertos casos, en el
ambiente social del entorno.
Secreto en la montaña (2005)
Durante el verano de 1963, un granjero y un vaquero
de rodeo se conocen en la montaña Brokeback sin saber que sus vidas cambiarán
por siempre. Ennis y Jack inician una amistad que culmina en un amor tan
apasionado como prohibido, las reglas sociales y sus propios conflictos
internos, no les permiten llevar a cabo su relación y aunque luchen por
olvidarse, sus destinos terminarán unidos porque no hay ley ni enmienda que
logre domar la fuerza de la pasión.
De comienzo a fin (2009)
De comienzo a fin, es una historia que narra la
travesía del amor incondicional entre dos hombres, Francisco (João Gabriel
Vasconcellos) y Thomás (Rafael Cardoso), que además de haber crecido juntos
desde la infancia, ambos son hermanos de sangre. Todo comienza en el año de
1986, cuando Thomás, el primer hijo de Julieta (Júlia Lemmertz) y Alexandre
(Fábio Assunção) nace con los ojos cerrados, de los cuales hasta semanas
después, los abre para contemplar su primera imagen, el rostro de su hermano,
quien tiene seis años. Al transcurrir el tiempo, Pedro (Jean Pierre Noher), el
primer esposo de Julieta y padre de su hijo Francisco, se da cuenta que la relación
de los hermanos es demasiado estrecha y que deberían distanciarse. Al final, la
madre de ambos sufre un accidente, que hará que estos se reúnan nuevamente y
así poder consolidar su futuro juntos.
Between Love And Goodbye (2008)
Una pareja joven y sexi, el aspirante a actor
Marcel y el prometedor músico Kyle. Sintiéndose atraídos inmediatamente el uno
por el otro, Marcel, francés, se casa finalmente con una amiga lesbiana para
poder permanecer en el país. Pero cuando la hermana exprostituta de Kyle se
sitúa entre los dos, forzando a Kyle a elegir entre familia y relación, su amor
se pone a prueba en sus límites y puede ser deseado.
Una cuestión de amor (2000)
Laurent (Cyrille Thouvenin) es un estudiante de 23
años que vive en la ciudad francesa de Lille. Allí conoce a Cédric (Stéphan
Guérin-Tillié), un joven investigador del INRA. Ambos acaban enamorándose el
uno del otro, aunque no afrontan su relación de la misma manera. Mientras
Cédric, algo más maduro, asume su homosexualidad sin problemas, Laurent seguirá
manteniendo una doble vida con su familia, a la que alienta con una supuesta
relación amorosa con su mejor amiga, Carole (Caroline Veyt)
Make the Yuletide Gay (2009)
Olaf "Gunn" Gunnunderson, un estudiante
abiertamente gay, vuelve al armario para sobrevivir a las vacaciones de navidad
con su familia. Pero cuando su novio, Nathan, aparece en su casa, Gunn deberá arreglárselas
para mantener la relación en secreto. Con la presión constante que supone la
situación, ¿Saldrá del armario Gunn antes que se descubra la verdad?
Rock Haven (2007)
Son las vacaciones de verano y, Brady con sus
recién 18 añitos cumplidos se muda con su mamá a la costa Rock Haven. Huérfano
de padre vive con su mamá. Es muy dedicado a la oración y su inocencia es
sencillamente encantadora. Paseando por la playa conoce a Clifford y desde
el primer momento siente una atracción por él que no logra entender. Clifford
es apenas un año mayor que él pero sumamente listo y mucho más pícaro pero aun
así muy buena persona. Clifford se siente también bastante atraído por su
inocencia.
Formula 17 (2004)
Tien, un inocente joven de 17 años, llega a la
capital con un sueño, encontrar el amor. Aconsejado por su amigo Yu, cambiará
su aspecto y aprenderá a desenvolverse en los ambientes gay e incluso se
iniciará en citas a ciegas. En una de ellas conoce a Pai, del que se enamora...
Pero será una atracción fatal.
Latter days (2003)
Aarón Davis (Steve Sandvoss) y Christian Markelli
(Wes Ramsey) son las dos personas más opuestas en el mundo. Aarón es un joven
Elder (o un misionero mormón) muy apasionado acerca de su religión y el cine
que quiere hacer orgullosa a su familia. Christian es un camarero abiertamente
gay que gusta irse a la cama con un muchacho diferente cada noche. Después que
Aarón y otros tres misioneros se mudan a un apartamento al lado del de
Christian, los amigos de éste apuestan $50 a que no podrá tenerlo en su lista
de hombres, por lo que inmediatamente engancha a Aarón. Hay dos problemas:
Christian se enamora de Aarón y los mormones no son los mayores fans de la
comunidad homosexual. Una vez que Aarón se anima a mostrar sus sentimientos,
los dos tienen que pasar por pruebas de pesar, pérdida, perseverancia, y perdón
si ambos desean llegar a lo que les interesa más: estar uno junto al otro.
Mambo italiano (2003)
Ángelo (Luke Kirby), es agente de viajes y as-pira
a ser guionista de televisión, tiene veintipico, casi treinta. Nino (Peter
Miller), su mejor amigo, es oficial de policía. María (Ginette Re-no) y Gino
(Paul Sorvino) son los padres de Ángelo, quienes emigraron a Montreal en los
50’s y se casaron tan pronto llegaron al “Nuevo mundo”, un mundo al que nunca
se acostumbraron definitivamente. La hermana de Ángelo, Anna (Claudia Ferri),
es la típica hermana solterona, pero joven, maestra de es-cuela y adicta a los
antidepresivos. María y Gino ven que el mundo se les viene abajo cuando su hijo
les dice que se va a vivir solo, porque “qué hay de malo en vivir con tus
padres hasta que te cases?” preguntaran ellos. Sin embargo se tranquilizan
cuando se enteran que Nino compartirá el apartamento con él. Todo va bien hasta
que se enteran que no sólo comparten el apartamento y que son más que amigos.
Esto provocará que “tutta la famiglia” entre en guerra. ¿Podrán Ángelo y Nino
resistir las presiones familiares? ¿Podrá Nino resistirse a los encantadores
besos de Pina (Sophie Lorain)? ¿Encontrará Ángelo la fuerza necesaria para
enfrentarse con su realidad?
martes, 11 de junio de 2013
Martes de Literatura - Libros Diversidad temática Gay
Leer, aprender, conmoverse, informarse, 10 titulos para tomar en cuenta, bienvenidos los libros sobre tematica Gay:
1. El beso de la mujer araña
Editorial
Seix Barral.
Esta novela
de Manuel Puig, publicada en 1976 –que además fue llevada al cine en 1985
por Héctor Babenco y fue protagonizada por Sônia Braga, William Hurt y
Raúl Juliá– narra la historia de dos presos que viven en la misma celda de
una cárcel en Argentina: Martín, quien es acusado de corrupción de menores
y Valentín, que es un activista político. La convivencia diaria de estos dos
personajes, uno gay y el otro no, hace que sus estereotipos de vida se
modifiquen hasta llegar a asomarse de vez en cuando en un rol de pareja.
2. Antes que anochezca
Editorial
Tusquets.
Autobiografía de Reinaldo Arenas. Días antes de suicidarse en
diciembre de 1990, Arenas le regaló al mundo su historia en papel, su vida en
la época de la Cuba de Fidel Castro donde ser homosexual era un delito y
Reinaldo tenía dos razones más para ser perseguido: ser disidente y ser
escritor. Este título es una crónica de la vida de este intelectual, de sus
mayores tristezas, de su estadía en la cárcel, de sus tormentosos amores y de
su muerte en Estados Unidos. Sin duda uno de los libros más melancólicos del
mundo gay.
3. El vampiro de la colonia Roma
Editorial
Grijalbo.
Es un
clásico del acervo literario del México contemporáneo. Escrito en la década
de los 70 por Luis Zapata, El Vampiro de la colonia Roma relata la
historia de Adonis García quien, en primera persona, cuenta los recuerdos sobre
su niñez, su vida sexual tan controvertida, cómo se volvió prostituto y su
aceptación como homosexual. El valor agregado de esta publicación es que recrea
los lugares de encuentro para la comunidad gay de aquella época como la
Zona Rosa, hoteles en la colonia Roma, los Sanborns de Niza y el de
Aguascalientes, algunos de ellos aún presentes.
4. Mientras Inglaterra duerme
Editorial
Anagrama.
Novela de David Leavitt. Cuenta la historia de Brian y Edward, de 23 y 17
años, respectivamente. Brian es un escritor frustrado por falta de ideas así
que vive mantenido por su tía. Conoce a Edward, quien es un trabajador de
trenes, en una reunión del movimiento Brigadista Comunista Inglés. A partir de
ese momento Brian entra en una lucha contra su propia identidad sexual
que obliga a Edward a unirse a las fuerza armadas de la Brigada Española. Es
una historia de amor llena de altibajos que engancha al lector de principio
a fin.
5. Amistad profana
Editorial
Anagrama.
El escritor Harold Brokey ambientó esta novela en la Venecia de los años
30 para
contar la historia de un joven veneciano que se hace gran amigo de un chico
norteamericano, pero por azares del destino se separan. Años después la pareja
de amigos se vuelve a reencontrar convirtiendo la joven amistad en amor. Es
un libro que relata la pasión, el deseo y los baches que tienen que atravesar
las parejas gay para hacer perdurar una relación.
6. Confesiones de una máscara
Editorial
Planeta.
La más
famosa de las novelas de Yukio Mishima es una autobiografía publicada en
1949 y que, en esencia, cuenta el drama de un niño adolescente que despierta
al sexo en unas terribles fantasías sádicas, para encontrarse después
distinto a todos sus amigos. Yukio, a temprana edad, descubre sus fetiches
cuando estando en un baile barriobajero se nota estimulado sexualmente por unos
hombres musculosos que se han descamisado y se les asoma el vello de las axilas.
Esta trama también describe el Japón en el último periodo de la guerra y
después del lanzamiento de las bombas atómicas.
7. El muchacho persa
Editorial
Grijalbo.
Mary Renault, de origen inglés, dueña de una capacidad
fabuladora para cultivar novelas históricas, rescató a uno de los personajes
más importantes en la vida del joven Alejandro Magno: Bagoas, el servidor preferido
del emperador romano con el que mantiene una relación de complicidad
absoluta en la intimidad. Por los candentes episodios cargados de erotismo,
este libro fue censurado en la España franquista.
8. 100 gays
Editorial
Juventud.
En 444
páginas, Paul Russell hace un valioso listado que no sólo se limita a
identificar a gays y lesbianas famosos a lo largo de la historia, sino que
muestra cómo cada uno de estos grandes personajes –que van desde Safo hasta
Madonna pasando por Oscar Wilde– ha contribuido a las múltiples e interesantes
facetas de la experiencia homosexual, y cuyas vidas privadas ya no se ocultan
por el bien de todos.
9. La experiencia homosexual
Editorial
Paidós.
Éste es
uno de esos libros que tanto homosexuales como heterosexuales deben de leer.
Y es que la investigación que publicó en 2003 la psicoterapeuta Marina
Castañeda analiza y explica cómo uno se vuelve homosexual y construye su
identidad, la homofobia internalizada, el clóset, las dinámicas de las
relaciones amorosas entre personas del mismo sexo y la bisexualidad, entre
otros temas. En resumen, este libro contribuye a remediar la preocupante
ausencia de información sobre el mundo gay.
10. Una historia sociocultural de la homosexualidad
Editorial
Paidós.
Con la
mirada lúcida e incisiva propia del investigador social, y a la vez con el
profundo conocimiento del tema adquirido con su participación en capítulos
recientes de esta historia, Xabier Lizárraga, -uno de los pioneros del
movimiento de liberación sexual en México- ofrece una obra que ayuda a
entender claramente aquella consigna del movimiento social en sus inicios y
todas las repercusiones por el odio hacia los homosexuales.
Lunes positivo - Papà, Mamà, soy Gay
Bienvenidos, aprendamos juntos:
Qué hacer, cuando un hijo o una hija
nos dice:
- “mamá, papá, soy gay”;
- “papá, mamá, soy lesbiana”
- “mamá, papá, soy gay”;
- “papá, mamá, soy lesbiana”
1ª PARTE: Prólogo
Esta guía nace de la inquietud y preocupación surgida en las asociaciones de padres y madres con hijos e hijas homosexuales, a las que todos los días acuden chicos y chicas que nos relatan cómo en el colegio y en el instituto han sufrido insultos, burlas, discriminación agresiones...
La incomprensión familiar suele ser otra constante que les afecta seriamente.
En general los padres y las madres tendemos a pensar que la homosexualidad es algo que no tiene que ver con una familia como la nuestra, y no nos preparamos adecuadamente para afrontarlo.
Pocas veces los padres, el profesorado y la sociedad en general, son totalmente conscientes del sufrimiento personal que supone para est@s jóvenes adolescentes afrontar dichas situaciones.
Las agresiones cometidas contra adolescentes homosexuales nos deberían preocupar a tod@s, ya que las personas homosexuales nacen en todo tipo de familias. (Se calcula que existe una persona homosexual en cada seis o siete familias).
Estos chicos y chicas sufren agresiones que muchas personas adultas seriamos incapaces de soportar y a una edad en la que deberían estar jugando o viviendo sus primeras experiencias afectivo-sexuales con normalidad.
Y las sufren sin saber muy bien porqué, ya que ell@s mism@s no entienden en ese momento porqué sus sentimientos son distintos a los de l@s demás compañer@s.
La implicación del profesorado y orientadores escolares en la defensa de los Derechos Humanos de l@s adolescentes homosexuales, como pieza clave que son en la enseñanza de los valores para la convivencia pacífica y la educación social, contribuirá decisivamente a la erradicación de la homofobia.
La homofobia que aún perdura perjudica seriamente el desarrollo de la personalidad de muchas personas homosexuales, valida el comportamiento agresivo de los homofobos y daña gravemente a toda la sociedad.
Muchos chicos y chicas que descubren que son homosexuales deben afrontar primero las agresiones escolares y posteriormente situaciones de incomprensión familiar.
Esta guía, entre otras cosas, pretende ser un nexo de unión entre el profesorado, los orientadores/as escolares, las AMPAS y las familias a fin de impedir que se sigan produciendo estos hechos.
El sistema educativo debe garantizar el desarrollo integral de tod@s l@s adolescentes, teniendo en cuenta las distintas orientaciones sexuales e identidades de género.
La edición de la presente guía pretende básicamente:
1º.- Que los padres y las madres conozcan los procesos familiares a los que muchas familias se han visto abocadas debido principalmente al desconocimiento de la realidad sobre la homosexualidad.
2.- Que los padres y las madres sean conscientes de que de su actitud depende en buena medida el desarrollo armónico de la personalidad de sus hijos ó de sus hijas homosexuales y de la posterior relación familiar.
3.- Proporcionar a los padres información veraz sobre la homosexualidad y sobre la postura oficial de la profesión médica.
4º.-La sensibilización e implicación de las personas que trabajan en el sistema educativo como intermediación valida entre padres, madres e hij@s. Ya que es en los colegios e institutos donde se producen las primeras experiencias de socialización y donde l@s adolescentes descubren su orientación sexual en el trato con l@s otr@s.
5º.-Eliminar la homofobia.
6º.-Evitar los suicidios de jóvenes adolescentes homosexuales (Estudios realizados en Francia y en Alemania demuestran que existen tres veces más intentos de suicidio entre adolescentes homosexuales que entre adolescentes heterosexuales).
Madres y padres afrontamos con acierto la mayoría de las “sorpresas” que con frecuencia nos depara la vida familiar.
Sin embargo el descubrimiento de la homosexualidad de un hijo o de una hija es una realidad que aún hoy en día, algunas familias no saben como afrontar.
Hasta hace pocos años el silencio impuesto a la sociedad por leyes injustas hizo que nuestras familias tuvieran que buscar en soledad soluciones a la situación que nos había tocado vivir. Sufrimos e hicimos sufrir a nuestros hijos e hijas, aunque sabíamos que les queríamos tardamos tiempo en aprender a ayudarles.
Luchamos interiormente contra la homofobia que los estereotipos y prejuicios habían instalado en nuestra forma de pensar y atravesamos procesos dolorosos.
Hemos aprendido haciendo camino al andar y deseamos que el camino que recorrimos sirva para que otras familias no comentan los errores que nosotr@s cometimos.
2ª PARTE: UN POCO DE HISTORIA
La lucha de muchas personas homosexuales para poder vivir con dignidad su realidad personal ha hecho visible tanto la dureza de sus vidas, como el largo y doloroso proceso familiar que se ha vivido en muchas familias debido principalmente al desconocimiento.
En el Siglo XX se produce la abolición de las leyes que penalizaban la homosexualidad en la mayoría de los países europeos.
En España la figura delictiva de la homosexualidad aparece en el año 1954, con su inclusión en la Ley de Vagos y Maleantes y se continuaría en La Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social de 1970. Hasta la derogación de dicha ley en 1979 se trató a los homosexuales injustamente, encarcelándolos como si fueran delincuentes, mientras se les seguía considerando como enfermos. ¿Si se les consideraba como enfermos, por qué no se les ayudaba en lugar de encarcelarlos?
Estas leyes tuvieron como consecuencia que los estereotipos, los prejuicios, y el silencio se instalaran en nuestra sociedad, dando lugar a la justificación de la homofobia e impidiendo que se difundieran las soluciones adecuadas a esta realidad.
Esta homofobia perjudica a la sociedad en su conjunto, ya que odiar, discriminar y agredir a otras personas, incluso sin conocerlas, no es bueno para nadie y no puede tener justificación.
En los últimos años surgen directivas en los distintos organismos internacionales, basadas en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y de las Asociaciones Americanas de Psicología y de Pediatría, entre otras, y encaminadas a erradicar la homofobia.
También surgen las voces de padres y de madres que se agrupan en asociaciones de defensa de los derechos de sus hijos y de sus hijas homosexuales.
Y en distintas universidades europeas se inician estudios encaminados a conocer los procesos que atraviesan las familias ante el descubrimiento de la homosexualidad de un hijo o de una hija, y en los que chocan varias ideas.
“Amamos a nuestros hijos y sin embargo somos homofobos y debemos luchar contra nuestra propia homofobia para que no se produzca la desestructuración familiar”.
Hoy día sabemos que la homosexualidad no es una elección, la propia Iglesia Católica reconoce que las personas homosexuales no eligen su condición. (1)
La ciencia aún no ha dicho su última palabra y es más lo que se ignora que lo que se sabe sobre las causas que dan lugar a la homosexualidad. La única realidad es que las personas homosexuales existen y deben ser respetadas.
L@s adolescentes con dudas sobre su sexualidad deben ser protegid@s de burlas y agresiones y debe transmitírseles un mensaje de tranquilidad para que ell@s mism@s puedan saber, sin presiones, lo que realmente son. Pasado el tiempo y si se confirmara su homosexualidad deben ser acogid@s y respetad@s en su diversidad.
Los padres y las madres que nos hemos adentrado en la problemática de la homosexualidad hemos descubierto la importancia que tiene para la vida de las personas homosexuales la aceptación de su orientación sexual con normalidad en el entorno familiar y social. Esta aceptación requiere entre otras cosas “salir del armario como padres”
Es verdad que, tarde o temprano, la aceptación se produce en casi todas las familias, pero hasta ahora el camino recorrido por las familias ha sido largo y doloroso, por lo que es necesario que los padres conozcan los procesos familiares que se producen ante la revelación de la homosexualidad de un hijo o de una hija y para ello es necesario el apoyo y la intermediación del profesorado y orientadores/as escolares.
Las escuelas de padres y madres pueden ser una vía adecuada para su difusión.
3ª PARTE: ¿QUÉ DICE LA PROFESIÓN MÉDICA?
La consideración de la homosexualidad como enfermedad se produce en el S XIX, en un intento de sistematizar y catalogar todo con base en un conocimiento insuficiente. El concepto de enfermedad sobre la homosexualidad no ha existido siempre y no debió existir nunca. Otras culturas han sabido tratar con respeto a las personas homosexuales.
- En diciembre de 1973 la Asociación Americana de Psicología (APA) dejó de considerar la homosexualidad como una enfermedad mental.
- El 17 de Mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud (OMS), quitó la homosexualidad de su listado de enfermedades.
La homosexualidad no es una enfermedad y por lo tanto no hay nada que curar, ni que cambiar en las personas homosexuales.
Posteriormente la Asociación Americana de Psicología (APA2004), en un informe titulado “Resolución sobre Orientación Sexual y Matrimonio” y que resumimos a continuación, ha fijado claramente su postura:
- No es ético tratar de cambiar la orientación sexual
- Las evidencias claramente apoyan la posición de que:
· el estigma social,
· el prejuicio,
· la discriminación
· y la violencia
asociados con no tener una orientación sexual heterosexual y el ambiente social hostil y estresante creado de tal modo, afecta adversamente el bienestar psicológico, físico y social de las personas gays, lesbianas y bisexuales.
- Dichas situaciones tienen consecuencias fuertes acumulativas sobre el bienestar de estas personas…
Por lo que establecemos la siguiente política:
- Deplorar “toda discriminación pública y privada contra los gays y las lesbianas”,
- Instar a los gobiernos “a revocar toda legislación discriminatoria contra las lesbianas y los gays.
- Por lo tanto resolvemos que: es injusto y discriminatorio negar a las parejas del mismo sexo acceso legal al matrimonio civil y todos los beneficios, derechos y privilegios asociados.
La APA es líder en oponerse a toda discriminación en beneficios, derechos, y privilegios legales contra las parejas del mismo sexo; La APA anima a l@s psicólog@s a actuar para eliminar, en su práctica, su investigación, su educación y su formación, toda discriminación contra parejas del mismo sexo. ("Ethical Principles," 2002, p. 1063);
4ª PARTE: PROCESOS FAMILIARES
¿Cómo afrontar las diversas situaciones familiares que se producen al conocer la homosexualidad de un hijo o de una hija?
Los estudios que existen sobre los procesos que atraviesan las familias ante el descubrimiento de la homosexualidad de un hijo o de una hija demuestran que cada familia y cada progenitor responden a esta situación reaccionando de un modo particular.
· Dependiendo del conocimiento que se tenga o no sobre las dificultades que deben atravesar las personas homosexuales ante el reconocimiento de su propia homosexualidad.
· Dependiendo de que se disponga o no de información veraz sobre lo que dice la profesión médica sobre el tema.
· Y dependiendo tanto de la personalidad individual, como de la presión social que exista en el entorno familiar, laboral y social de cada familia e incluso de cada persona que integra la unidad familiar.
Los procesos que describiremos a continuación constan de distintas fases, en algunas familias sólo se producirán algunas de éstas fases e incluso ninguna, pasando entonces directamente a la aceptación del hijo o de la hija homosexual.
Cada vez más a menudo las familias aceptan con normalidad y desde el primer momento la homosexualidad de sus hijos, procurándoles apoyo y cariño.
La aceptación con normalidad se produce porque existe una mayor información al respecto o porque la familia intuyó durante años la posible homosexualidad y esta circunstancia les preparó para una posterior aceptación de la realidad.
Sin embargo los procesos largos y muchas veces dolorosos siguen produciéndose en algunas familias y son procesos que todos los padres, o al menos todos los padres con hijos/as homosexuales deberíamos conocer y evitar.
Sin duda, el conocerlos, permitirá a las familias reaccionar positivamente, entender mejor porque se producen y evitar un sufrimiento tan innecesario como inútil, que no beneficia a nadie, que no cambia la situación y que perjudica a toda la familia.
4.1.- PROCESO DE DUELO (PRIMER PROCESO)
Fases que se dan en el proceso de duelo:
· SHOCK INICIAL:
Exceptuando las familias en las que la aceptación de la homosexualidad se produce con una cierta normalidad, muchas familias, ante el conocimiento de la homosexualidad de un hijo o de una hija sufren un shock, no saben como actuar, se quedan paralizadas y no saben ni que decir.
En un primer momento se produce una conmoción que continuará durante días, alternándose con una sensación de irrealidad. Tal vez revisemos una y otra vez el momento y el lugar de la escena tratando de encontrar algún detalle, alguna palabra que cambie el sentido de lo que nuestro hijo o nuestra hija nos dijo. (Cuanto más homófobos seamos más irreal nos parecerá la situación)
· CULPA
En ésta fase nos culparemos o culparemos a nuestra pareja o a nuestro hijo/a.
La familia debe tener muy claro que nadie tiene la culpa de la homosexualidad de un hijo o de una hija, que no es una opción y que no es una enfermedad.
El estado de conmoción se continuará durante días, tal vez durante semanas.
· IRA
La ira nos hará decir cosas que realmente no sentimos, y de las que más tarde nos arrepentiremos. La ira a veces nos hará ver a nuestro hijo/a como un ser a quien no conocemos.
La ira se dirigirá no sólo hacia nuestros hijos, sino hacia personas que creemos pueden haber influido en su orientación sexual, haciéndonos ver fantasmas donde no existen.
Ya que partimos de la falsa idea de que la orientación sexual es una opción o que las personas podemos decidir ser homosexuales o heterosexuales.
· NEGACIÓN DE LA REALIDAD
Si la familia sigue negando la realidad tratará de persuadir al hijo o a la hija de que está equivocado/a y tratará de convencerlo/a de que es muy joven y está confundido/a...tratará de persuadirlo/a de que acuda a una terapia psicológica.
Unas de las decisiones más desafortunadas y con consecuencias más perniciosas para la futura relación padres-hij@ puede consistir en obligar al hijo o a la hija a someterse a una terapia psicológica. (2)
Tratar de “reconvertir la orientación sexual de la persona puede ocasionar graves perjuicios psicológicos” y difícilmente justificables desde el punto de vista ético.(3)
La ayuda que pueden aportar los profesionales de la psicología no se mueve en ésta dirección, sino en todo caso en ayudar a la persona a mejorar su autoestima y en ayudar a la familia a superar las dificultades que la revelación de la homosexualidad les ha producido. (4)
Negar la realidad, únicamente nos conducirá a seguir haciendo daño a nuestro hijo o a nuestra hija, ya que si ha dado el paso de decírselo a sus padres es porque sabe con certeza que es gay o que es lesbiana.
Y nada va a cambiar la situación: como padres lo que procede es darle todo nuestro cariño, apoyarlo/a para que esté tranquilo/a y no siga sufriendo y procurar que en el ambiente en el que se mueva se acaben las discriminaciones.
· SILENCIO/RECHAZO
Otras veces padres y madres adoptan la postura del rechazo, mediante la prohibición de hablar del tema.
Creen que no hablando del tema dejará de existir, sin tener en cuenta que lo primero que necesita ese hijo o esa hija es precisamente hablar y recibir apoyo y comprensión. Seguramente aceptar su propia homosexualidad le habrá llevado años de sufrimiento en soledad.
La postura del rechazo a lo único que conduce es a hacer daño a toda la familia ya que da lugar a la ruptura familiar debido a la incomunicación.
La familia acabará “perdiendo al hijo o a la hija”, ya que la presión que la “postura familiar del rechazo mediante el silencio” les provoca hará que busquen, lejos de la familia, alternativas al afecto que todos los seres humanos necesitamos y que, dependiendo tanto de su suerte como de su personalidad, podrá afectar positiva o negativamente a su vida futura.
Dejar a nuestros hij@s a su suerte es algo que por principio debería estar reñido con lo que representa la “responsabilidad paterno/materno-filial” y que está reñido frontalmente con el cariño que como padres debemos a nuestr@s hij@s.
· RACIONALIZACIÓN FATALISTA
Algunas familias llegan a lo que se ha denominado “la racionalización fatalista”
Mi hijo, mi hija, es así, qué se le va a hacer, él no lo ha elegido, como una fatalidad del destino. No hay que culparle, pero es como una tragedia.
Este proceso produce angustia a la familia y a lo único que conduce es a seguir lastimando la autoestima de nuestro hijo/a, a lo largo de toda la historia han existido heterosexuales y homosexuales. Muchas personas homosexuales han sido verdaderas genialidades en el arte, en las ciencias y en las humanidades.
No debemos tener lástima por ese hijo o esa hija, lo que debemos hacer es creer en él/ella como persona y tratar de allanarle el camino, un camino que hasta este momento habrá supuesto una carrera de obstáculos para él/ella.
Atrevámonos a preguntarles a nuestr@s hijos/as las dificultades que han atravesado hasta el momento de su revelación.
4.2.- AFRONTACIÓN DE LA REALIDAD (SEGUNDO PROCESO)
“En este proceso, en algunas familias chocan frontalmente dos ideas”
· SOMOS PADRES DE UN HIJO GAY O DE UNA HIJA LESBIANA
· PERO SOMOS HOMÓFOBOS
En muchas ocasiones el hablar con tranquilidad con el hijo o con la hija resolverá definitivamente la situación; la familia sabrá entonces que su hijo o su hija lo ha pasado mal en el proceso de autoaceptación.
La familia empezará a comprender que la homosexualidad y los sentimientos que surgen de la misma no se eligen.
Tal vez entonces sea el momento de pedir perdón a ese hijo o a esa hija a quien hemos tardado tanto en comprender.
En otras familias sucede que al llegar a este punto se produce un retroceso y se buscan las causas que pueden haber influido en la homosexualidad del hijo o de la hija, analizando con minuciosidad los detalles, las personas, las palabras o los hechos que a lo largo del proceso de desarrollo de su adolescencia puedan haber influido en su personalidad. Los padres y las madres deben saber que la homosexualidad no se pega, ni se contagia, que nada ni nadie influyó en la orientación sexual de su hij@ y que tampoco la eligió, simplemente es una realidad que a su hij@ le ha tocado vivir.
Si la familia se encuentra en ésta situación debe buscar apoyos que consigan vencer las reticencias que aún perduran, ya que la homofobia es difícil de vencer y más si está fuertemente interiorizada.
Y sobre todo la familia debe buscar información. Y así llegaremos al tercer proceso.
4.3.- REORGANIZACIÓN FAMILIAR (TERCER PROCESO)
Este proceso llevará a la aceptación real y al apoyo incondicional del hijo o de la hija homosexual, a la aceptación ficticia o al abandono del hijo o de la hija.
Las fases de este tercer proceso son:
· ASIMILACIÓN
Los gays y las lesbianas no son lo que pensaba porque mi hijo/a no es así.
La asimilación significará que a pesar de las dudas que puedan surgir, la familia ha empezado a entender la realidad y poco a poco comprenderá que para los homosexuales es tan natural ser homosexual, como para los heterosexuales ser heterosexual. Poco a poco aceptará con normalidad que alguien en la familia es gay o es lesbiana y que sigue siendo su hijo o su hija y pasarán a afrontar con acierto su “nueva realidad familiar”.
-A la aceptación real se llegará mediante relaciones familiares basadas tanto en el amor como en el diálogo.
La labor más importante de los padres y madres, una vez llegados a la aceptación, es la implicación en la misma del resto de componentes de la unidad familiar, para que entiendan que apoyar a su hijo o hija homosexual es una obligación familiar como sería apoyar a los demás miembros de la familia ante otras situaciones de dificultad.
Además deberemos dar el paso de manifestar en nuestro entorno familiar y social que somos padres de una persona homosexual: “salir del armario como padres”, demostrando con nuestra actitud la verdadera aceptación de nuestro hijo o de nuestra hija.
· RESIGNACIÓN
Algunos padres se quedan atrapados en la racionalización fatalista y ven la homosexualidad como una tara y todo irá encaminado a una rehabilitación. (Lo cual según la APA únicamente servirá para hacerle más daño al hijo o a la hija).
En éste caso el proceso se alargará y puede desembocar tanto en la asimilación-aceptación, como en una aceptación ficticia o incompleta. Lo que impedirá mantener una relación familiar basada en la sinceridad.
· CONFLICTO LATENTE
Es el conflicto que se produce en la familia al culpabilizarse los padres mutuamente o al culpabilizar uno de los miembros de la pareja al hijo o a la hija homosexual, haciendo el otro miembro de la pareja de “parachoques” o “intermediario”.
La casa, que es el lugar donde relajarse, se convierte en un lugar con un ambiente hostil.
Las peleas y los reproches se suceden y el hijo o la hija ante la situación empieza a desaparecer cada vez más tiempo de casa y el chico o la chica acabará marchándose de casa definitivamente: la ruptura familiar es ya un hecho.
A partir de este momento todo va a depender tanto de la capacidad de reflexión como de la implicación en la búsqueda de información de los padres.
La situación de alejamiento “forzada” por la situación familiar expone al hijo o a la hija aún jóvenes y sin experiencia a situaciones de marginalidad, algo que los padres debemos evitar.
Hoy sabemos que l@s hij@s homosexuales hasta tomar la decisión de hablar con los padres atraviesan fases de desconcierto, inseguridad, miedo, muchas veces producido tanto por los ataques psíquicos como físicos y la discriminación que han padecido. Todo ello les ha supuesto un gran sufrimiento personal.
Los padres y las madres solemos decir a nuestr@s hij@s que confíen en nosotr@s y eso es precisamente lo que hacen al decirnos la verdad sobre sus vidas.
Hasta tomar la decisión han vivido dudando entre aceptarse con dignidad en su propia realidad personal y vital o mentirse a sí mism@s y a l@s demás. Hemos de tener en cuenta que su toma de decisión es una muestra tanto de su dignidad como de su valentía personal.
Deseamos que esta guía sirva para que, si sus hijos o hijas deciden confiar en ustedes, no les defrauden.
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