Húmedad

Dejarle madurar como un vino excelso,
probarle a gota,
a suspiro,
alquimista devoto
creando tinturas vivas.


Beber de la fuente,
mojarse hasta el fondo,
inmerso en ella bucear,
regodearse sin tregua,
que el río fluye eterno
y se renueva al llamado de su incitador.



Húmedo el deseo y la mano que lo toma, un vaivén, una acometida, reflejo próximo de que endurecerá, prodigo en agua y carne, despertando/me.


Dedicado a nuestro deseo.

Comentarios

Alex Balderas dijo…
incitador el verso
Anónimo dijo…
Me excitas con tus palabras,
diosa del amor!!!

Entradas más populares de este blog

Dime que si

Nocturno en Marzo

Izquierda