Milenaria la vida que dejo atrás, amores, calenturas ¿Quién dice que un ser como yo, no amé, cojá o sufrá? Soy el más antiguo de los de mi especie, un natural habitante del desierto y he transmutado, para atravesar el tiempo sin dejar huella de mi existencia, soy un primitivo sentido de vida, un animal que ha probado lo mismo un coño bien lubricado, una boca ansiosa, unos pechos erguidos y amantes, que un falo erguido, lechoso, llameante, he sabido lo que es tenerlo dentro, sentir la acometida, el roce, el impulso de apretar y apretar y comerlo como a un caramelo viviente, por lo que veo natural el acceder al siguiente nivel: canibalismo, ¿Cómo saber del otro, sin comer de él? , Fue casi fortuito descubrir lo valiosa que sería esta práctica en mi larga y fructífera existencia, Naci bajo el signo de Escorpio, mucho antes de que Plutón fuera rebajado a un “no planeta”, luche armado contra grandes imperios, visigodos, árabes, romanos, mi larga vida encontró en ...