Espejo






Desencadenada te sonrío,
hay mucho de mi en tu mirada,
esa que evite por largo tiempo.

Visionaria muto, transformo,
intentando la suave cadencia de ser tú
la que me toca,
la que me mira
la que de la crisálida hace su alimento.

Especulo y acierto,
¡Cuanto te conozco!,
¡Cuanto te siento!,
víscera pura te distingue.

Y yo, que te abrazo,
que te vivo en la noche aun más cruenta.
¡Te amo!, ¡Te amo!
Mía entraña incomprendida
te desnudo y me veo: embrión recién concebido.

17 Enero 2007
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